Nuevo Rostro-Diana Ferreyra

domingo, 27 de junio de 2010

la voz de lo que nada

es seca



se va tejiendo pelo muerto

se agrega un poco de color



“véndame los ojos”



acaricio

el pelo muerto

que me cuelga

de los lados

Miriam Moscona (El que nada)













1

Me como a la luna


aunque me lo prohíban

me la como

y sus dedos metidos en mi boca

que saben a olores
calles y a especies

del continente extinguido



me como a la luna

cuando el espejo se esconde

y todo queda en el quedo


nada más queda el quedo

y el quedo no queda



asimilando


frustrantemente


que no puedo alcanzar a la luna

y por eso me la imagino

devorándomela




su rostro tiene miedo al mío







2



y encuentro

unas tijeras


me gustan sus filos

y el oxidado olor

a oleaje quemado






las tijeras brillan




encuentro mis ojos

a través del espejo

y veo mis pestañas largas


siento que debo cortármelas

y me las corto con las tijeras

hasta descubrir en ellas algo


únicamente vi una ilusión

espectral (mejor dicho “óptica”)



al no tener más pestañas

giro hacia mis párpados:

me los corto



al no tener más párpados

giro hacia el iris:

me lo corto



al no tener más iris

giro hacia las cejas:

me las corto



he descubierto

que no tengo ojos

siquiera para esconderme

en mi propio libro

























3

aquí están mis labios


huelen a oxígeno


aire (no respirable)

y a cereza




no me gusta su color


encuentro pintura


una de las herramientas

decorativas para la casa

y me decoro



me gusta cómo me veo


trazo filamentos

como si fuese un árbol


sauce o baobab

e imagino que estoy

en un asteroide

saludando

a la última estrella

del universo







4

tengo orejas sin aretes


busco en los cajones

y hallo unos

que tienen piedras en su lulunar



busco mi oreja

y allí las encajo

en mi costado


parezco gitana

empezando

a creer

que soy el nacimiento

de la plata pura





















5

aparecen cabellos en mis yemas

que no son míos


soy caballo
pájaro


tal vez un pez


me gusta cómo se quema mi cuerpo

a través de helio

y el sudor aspirado por su mañana

seguidor de una brújula


donde nacen mis otros cabellos

que se vuelven parte de mi carne



y esa carne

soy yo:

cosida en las escaleras



















6

hay escaleras


las bajo

y me esperan caballos



de qué edén habrán bajado


de qué paraíso se habrán perdido


cuál es el nombre de su pila


cuántos meses tienen


hacia dónde se dirigen




cuántas veces son ustedes


caballos del norte


caballos angulares



caballos

cuyos rostros

son hombres

encerrados en sus propias pesadillas











7

el mantel que decora la mesa

tiene bordes cristalinos

y garabatos

donde existen los no-nombres

en hebreo
japonés
danés e inglés

y sus dibujos a punta de alfiler

señalando dónde la Luna será diosa

y diosa comida por la Luna

y la luna escondida por la diosa

y la diosa seducida por la luna

y la luna recibiendo en su vientre a la diosa

y la diosa dormida sobre la luna

y la luna meciendo a la diosa

y la diosa en conjunción de la luna

haciendo una luz

que a partir de adán
juan y abraham

sigue caminando

con la diosa de la luna



el mantel es el mapa donde me siento a esperar

a la misma luna





8

tengo uñas con qué cazar

afuera hay gatos que se convierten en neptunos temporales


se lamen se escupen


se tratan como los perros del ejército:

soy la uña principal de la justicia



en una jaula que llevo a mi costado

es sepia el vaho


el río es carmín

y ébano es el cielo


allí emergen
despojo sus pelajes

y sus pelajes se cuelgan en mis brazos


saben a sangre


a pulpa


y a lo que los demás humanos gozan



las paredes son de arena yeso y hueso


veo en sus espejos

que desmoronan mi cutis


me la arranco con las uñas

y de allí germina otro rostro:



soy mi propio enemigo

9

la puerta es de oro

y tiene como muro un lente gigantesco


allí se pueden apreciar

criaturas de cinco cabezas y siete serpientes colgadas en sí


afuera hay agua

que día con día inunda el pueblo donde permanezco


veo que es un espejo


indago en mí

llueve en mi rostro





























10

salgo



soy piedra


soy piedra


soy piedra de una catedral sumergida


y los demás son gestos enmudecidos

por una roca





yo soy la piedra
omnipresente

que detesta todo el mundo:

el suelo está hecho por mis raíces























11

vieja piedra


nueva piedra


todos cantan fortunae elocuentiae


o euchari


o salvatoris


la voz soprana tierna

sujeta mis miembros con sus dedos


me estoy enamorando

de su propia voz

ahogada entre peces y estelas…



alguien puede decirme qué es el amor





aquí ya nadie lo conoce

















12



estoy sola


estoy solo




el pueblo está muerto

y únicamente las hojas

ilustran

mis antiguas formas



antes de quitarme

el rostro




estoy esperando solo

sola



mi nueva cara:





solamente sé que soy polvo









13

tengo piernas y no lo había notado


son parte del suelo


las raíces se recorren conforme camino


veo en ellas (mis piernas no-piernas)

líneas que cuartean mis rodillas


parece que me estoy deshaciendo


hay un martillo


les pego

y como escultura antigua se hacen polvo


ya sabía que era ceniza



mas un hilo entreteje unas ventanas


tomo de allí algunas hebras

y coso mis piernas


las antiguas ya no ocupaba


ahora con éstas sabré lo que es ser libre:



ya no soy árbol atado en el suelo











14





llevo en mi ombligo ropas hebreas


no recuerdo habérmelas puesto






quizá llevo un siglo con ellas

































15

pero yo no tengo nación

estoy desterrada (o)

con llamarada mía

mientras el incendio en el bosque

consume las cuevas femeninas


y otros hombres

abandonan su propia traición



alzo mi mano y todo se mueve


he comprendido que ya soy la nueva diosa

al devorarme a la luna





no tengo nación ni apellido

y a todo lo rodeo con mis pestañas