Augurio

sábado, 23 de enero de 2010

"La muerte es el mejor de los anuncios;
cualquiera es el profeta"
Odette Alonso

Entre abismo y abismo
Mi voz pende de
Un hilo de sangre

Sobre un paramo
arterial
espera mi último latido

un vaho mortuorio
rodea mi pecho
y engendra halitos
agudos

La piel visceral
se me desgaja
en trozos febriles

Mi columna
se desarticula
tras los destajos
afilados de un sopor
que quema

En mis músculos
duerme el veredicto
de la antorcha

Un siseo danzante
recorre mi cabeza
esquizoide

Entre ojo y ojo
hay un cautiverio de espejismos

Sigiloso y cauto
-como una muerte-
el pecho palpita
con obstáculos

Sobre un arroyo de hiel
nada el penúltimo
bocado de la ira

El corazón bombea
atrapado en un enjambre
de púas;
su frenesí
es desgastante

comienza el reloj
su retroceso

y dentro de mi
una imagen
se emborrona.

2 comentarios:

Gerardo dijo...

Qué buen ritmo, mi amigo. Hace una perfecta alusión a los conceptos que presentas. Así, fugaces y desligados.
Hace tiempo no pasaba por aquí, y me topé con imágenes más complejas y estructuradas.
Falta un poco de redondez entre el inicio y el final. Como que hay algún detalle que no logré captar, pero me gustó bastante el poema en sí.
Un abrazo fraternal.
Hasta luego.

Mosca dijo...

Oh Sr mio,
gracias por lo que me dice.


Espero que me siga leyendo.











Mosca