Oficinista

miércoles, 20 de enero de 2010

Es terrible que te despiertes
a veces
en la fría madrugada
y lo primero que veas
al abrir los ojos

sea un maldito reloj
que siempre atosiga
con su tic-tac repetitivo

sin embargo
es más terrible aún
cuando te diriges a tu jodido trabajo

y quisieras dormir
de nueva cuenta
por horas y por meses enteros
y olvidarte de la urbe y de la gresca

pero el tiempo
te dice un No rotundo
mientras socava la fosa
de tu sepelio.